El nivel de gasto público de España en educación es inferior a la media de la OCDE, pero las estrecheces presupuestarias como consecuencia de la crisis dificultan la mejora. En un momento de economía de guerra, el sistema debe mejorar la eficiencia de sus recursos y atajar lacras como el abandono escolar. Las administraciones y el mundo universitario también exploran nuevas vías de financiación
Las personas, en el idioma del hombre económico, se llaman capital humano. Y que este capital sepa leer, escribir, sumar, e incluso tenga una titulación superior que le haya enseñado a hacer cosas complejas resulta imprescindible para mejorar la competitividad de la economía y rentable para las arcas públicas, que en el futuro tendrán que gastar menos prestaciones para el individuo formado -tendrá mejor salud y mejores ingresos- y recibirá más pastel de sus impuestos.