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miércoles, 15 de junio de 2016

Exposición II

Las fotografías en las que aparecen niños dan cuenta de una parte de la vida cotidiana de la infancia. En esta muestra se recogen las que forman la imagen de España entre 1936 y 1940. En su mayoría fueron tomadas por los mejores reporteros de prensa y reflejan la dolorosa realidad de la pérdida, del hambre, del exilio y del adoctrinamiento.

Reúne los trabajo de grandes fotógrafos nacionales como Agustí Centelles, y de reporteros reconocidos como Robert Capa y David Seymour –Chim–  junto a Gerda Taro cuya obra se confunde con la atribuida al primero. También hay fotografías publicadas en los rotativos hispanos. En su mayor parte proceden de los Fondos del Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca, y de los que se conservan en los Archivos Nacionales de Francia, además de los depositados en distintas hemerotecas.

El material de la exposición ha sido empleado como apoyo de distintos proyectos de investigación y de algunos trabajos en curso. Pretende dar a conocer a la sociedad la parte documental desde la que el pasado permanece recogido en imágenes de la realidad que fue. La historia permanece en esa fracción de tiempo ajena a su transcurso. Esos instantes del pasado estampados en películas fotográficas, fueron recogidos en negativos que los reporteros gráficos empleaban como soporte de su trabajo. Tras positivarlos  y trasladarlos a papel fotográfico permitían revelar la realidad y ser empleados para dar testimonio y documentar de forma gráfica el testimonio de los hechos.  

Como parte de la exposición incluimos los cuadernos originales con las imágenes captadas por Robert Capa, Gerda Taro y David Seymour, conservados en los Archivos Nacionales de Francia. Muestran la forma en que empleaban las fotografías las redacciones de prensa. Para trasladar a la sociedad la realidad se hizo uso de  las primeras cámaras con una portabilidad capaz de hacer posible captar lo que antes sólo podía ser imaginado. La inmediatez de la realidad en cada una de sus situaciones y momentos hasta entonces imposibles de captar.

Durante el tiempo de investigación, recordábamos el momento en que aparecieron los negativos originales en la denominada "maleta mexicana". Willis E. Harstborn, director del International Center of Photography (ICP) nos contó:

"Abrimos las cajas con enorme expectación y encontramos un tesoro compuesto por fotografías de Capa, Gerda Taro y Chim, tres de los más importantes fotógrafos presentes durante la Guerra Civil española (1936-1939). De particular interés resultaron los nuevos negativos de Taro, cuya brillante carrera como periodista gráfica se inició en España, donde no obstante encontró la muerte en julio de 1937, durante la batalla de Brunete. Las cajas contenían asimismo espectaculares imágenes de Chim, cuyas notables fotografías españolas son poco conocidas, pese a que su obra posterior se difundiera ampliamente". (Hartshorn, 2010: 007)



lunes, 6 de junio de 2016

36e Nutrición

La imágen pertence a uno de los reportajes sobre Colonias escolares realizado por Centelles alrededor de 1936. Es probable que se trata de una de las residencias ubicada en la localidad costera de Port de la Selva.

Asilo de San Jaime y San Saturnino. Madrid. 1936

En su contenido se parece a la tira de negativos que se conserva de un centro infantil recogido por Chim en Madrid entre agosto y septiembre de 1936. Corresponde a un centro de día en un orfanato. Capa y Taro también realizaron buen número de fotrografías de esos mismos niños comiendo o bañándose pero es probable que visitaran ese centro en diferentes ocasiones.

Un orfanato en Madrid. Agosto o septiembre de 1936.

Foto: David Symour –Chim– 1936

Al parecer, a través de una inscripción en el plato de la fotografía nos da una pista: el Asilo de San Jaime y San Saturnino era un orfanato, regentado por una comunidad de monjas, que estaba situado en la calle de Meléndez Valdés de Madrid, en el barrio de Chamberí.


domingo, 22 de mayo de 2016

12 Ruinas

Un día de febrero de 1937 en Gijón, un par de niños juegan entre las ruinas de una casa, quizás de la calle Jesús que había sido destruida el verano anterior durante el asedio para controlar la rebelión del Regimiento Simancas. Uno de los niños viste un mono de trabajo, y se cubre con un casco modelo «Trubia». Debía tener unos 8 o 10 años de edad y es muy probable que viviera en una de las calles aledañas al tramo central de la avenida de los Hermanos Felgueroso. Un fotógrafo se detiene y realiza varias instantáneas de los niños jugando a las construcciones en medio de las ruinas. Era David Seymour –«Chim»– el reportero que tomó imágenes de la Guerra Civil en Gijón.



También lo hizo de unos niños repartiendo prensa a los mineros. El fotógrafo recogió  la vida cotidiana tanto en la vanguardia como en la retaguardia de la Asturias republicana, prestando especial atención a las personas, tanto milicianos como población civil. Algunas de estas imágenes fueron publicadas en «Regards», «Ce Soir», «The Ilustrated London» y «The New York Times» entre febrero y junio de ese mismo año.




Forma parte de un lote de 126 rollos de película fotográfica que reúnen un total de 4.500 instantáneas tomadas entre los años 1936 y 1939 por los fotógrafos Gerda Taro, Robert Capa y David Seymour en distintos puntos de España a lo largo de la Guerra Civil. Esos negativos se conocen como conocemos como las fotos de la maleta mexicana. En su conjunto componen un testimonio de valor incalculable sobre la evolución de la fotografía y el fotoperiodismo bélico, pero también sobre un momento crucial de la historia española y del intento de frenar la expansión del fascismo en Europa.



Las imágenes fueron tomadas por Chim, el único de los tres que estuvo en Asturias y que fue el autor de una quincena de rollos fotográficos que contienen unas 330 imágenes entre las que se incluye éstas que corresponden a fotografías hechas a lo largo del mes de febrero de 1937 en el frente de Oviedo, en Gijón y en Langreo. A «Chim» también le interesaron los dinamiteros pues habían sido protagonistas durante la Revolución de Octubre de 1934. A ellos dedicó una serie de fotografías, así como a las mujeres que retrató cargando vagones de carbón, si bien con vestidos de calle poco apropiados para esa tarea. Seymour captó el ritmo diario en la retaguardia, con los niños repartiendo la prensa entre los mineros a la entrada de los baños, o las mujeres y niños haciendo cola para el racionamiento ante el teatro Dindurra, que por entonces proyectaba «¿Quién me quiere a mí?», un drama sobre los efectos del divorcio en la infancia, mientras el drama real se desarrollaba en la calle. También retrató el el interior del café Manacor en Gijón, uno de los «mentideros» de la retaguardia que luce un cartel en el que además de silencio "se pide precaución sobre la información que se da de los frentes y a quién se da". La serie se completa con la imagen de un miliciano con su equipamiento de invierno: unas madreñas como calzado, y uno de los momentos de ocio en el frente, con un grupo de hombres de boina tocando la trompeta. Música en el fragor de la batalla. Enlace
Henri Cartier–Bresson. Guerra Civil. (s.f.)
Durante la Guerra Civil Española, Bresson fue contratado por el diario francés France Soir como fotoreportero. Entonces consolidó una relación amistosa con Robert Capa y David Seymour, quienes más tarde se convertirían en sus aliados para fundar la agencia de fotografía más importante del siglo XX. Mientras transcurría la guerra, filmó dos de sus documentales más importantes: Victoire de la Vie (1937), que expone la cotidianidad de los hospitales españoles, y L’Espagne vivra (1938), que le fue comisionado por el Frente Popular Español para relatar la España en tiempos de postguerra.
Henri Cartier–Bresson. Guerra Civil. España (s.f.)


viernes, 20 de mayo de 2016

La maleta "mexicana"

En 1995 salieron a la luz las tres cajas que componían la conocida como "la maleta mexicana," en la Ciudad de México. El general retirado Francisco J. Aguilar González, que era diplomático, había custodiado los 4.500 negativos y otros documentos que Robert Capa, Gerda Taro y David Seymour compilaron en la guerra civil española. 

Tras el hallazgo de La Maleta, después de estar 70 años en paradero desconocido, en 2007 fue entregada al International Center of Photography de Nueva York (ICP). Antes, Benjamin Tarver la recogió de su primo mexicano y, al comprender su valor histórico, las entregó al ICP fundado por el hermano de Robert, Cornell Capa. 

Una vez en el ICP y tras su clasificación, la comisaria Cynthia Young organizó una exposición que tuvo lugar el pasado año en su centro de Nueva York. Después, a finales de 2011, la muestra estuvo expuesta en el Museo Nacional de Catalunya, en Barcelona. Allí, el Periódico de Catalunya promovió una búsqueda de supervivientes de las imágenes de los tres grandes fotógrafos, y en esa Comunidad Autónoma fueron identificando a algunos niños de la guerra.  

Los tres reporteros coincidían, además de en su profesión, en la conciencia antifascista -eran de origen judío-, que los llevó a arriesgar su vida en no pocas ocasiones. De hecho, Gerda Taro compañera de profesión y unida en lo sentimental con Robert Capa-, falleció horas después de ser arrollada por un tanque en la batalla de Brunete. El propio fotógrafo llegó a afirmar que “si una foto no es suficientemente buena es que no estabas suficientemente cerca”. Gerda llevó ese principio a la acción como el propio Capa, que murió en 1954 al pisar una mina en Indochina.

Capa, Chim y Taro coincidieron exiliados en París y vieron en la contienda española una oportunidad para involucrarse con sus cámaras, ilustrando las crónicas de las publicaciones de la época. En el caso de Chim, la revista Regards reflejó a través de sus fotografías cómo el clero y el régimen republicano convivían de forma pacífica  en Euskadi -algo que no sucedía con tanta alegría en el resto del Estado-.  Está por  confirmar aunque distintas fuentes coinciden en el hecho de que el Gobierno del lehendakari Aguirre vigiló hasta donde le fue posible que no hubiera violencia sobre colegios, iglesias y hospitales. Con todo, muchos religiosos vascos perdieron la vida y fueron objeto de distintas formas de maltrato por no haberse enfrentado a republicanos y a nacionalistas. Fuente

Buena parte de las fotos de contenidas en los negativos de la maleta no son inéditas, pues fueron distribuidas y empleadas por distintas agencias y publicaciones tal como aparecen en la exposición. En concreto las hojas de los cuadernos contienen buena  parte de las que fueron reveladas para ilustrar las publicaciones.  

Para saber más:

La noche temática: 4.500 negativos repartidos en tres cajas de cartón, encontradas en Ciudad de México en 2007, son lo que se conoce como La Maleta Mexicana. Los negativos habían desaparecido en medio del caos que reinaba en Europa a comienzos de la Segunda Guerra Mundial. Y contenía en su interior el trabajo de tres amigos que se conocieron en París entre 1936 y 1937, viajaran juntos a España y  gracias a su trabajo en la guerra civil española se convirtieron en los mejores fotoperiodista de guerra de su tiempo: Robert Capa, David “Chim” Seymour y Gerda Taro.