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miércoles, 7 de abril de 2010

Historia Natural. Ciencias en la Hispalense

El Gabinete de Historial Natural

El Gabinete de Historia Natural de la Universidad de Sevilla fue creado por Antonio Machado hacia 1850, poco después de haber tomado posesión de la Cátedra de Mineralogía y Zoología (curso 1846-47), probablemente como una necesidad derivada de las enseñanzas de esas materias.

Antonio Machado y Núñez

El Museo se inicia con dos cajones de minerales procedentes de la Escuela de Medicina de Cádiz, pero pronto lo enriqueció con donaciones personales y con adquisiciones que realizaba en París, adonde acudía en vacaciones para mantenerse al día de los progresos científicos y para reunirse con exiliados que preparaban la revolución de 1868, la “Gloriosa”. Junto con minerales, colecciona aves disecadas procedentes de las marismas del Guadalquivir de Cádiz y Huelva. Con Machado colabora Romualdo González Fragoso, médico sevillano, que le reorganiza el herbario, que se incluye en el Museo. Como nota curiosa indicar que este Museo se crea un año antes que el Museo de Ciencias de Londres.

Gabinete de Historia Natural

El Gabinete de Historia Natural fue en la Sevilla de finales del siglo XIX un foco de actividad científica, visitado tanto por españoles como extranjeros. Allí se formaron geólogos y botánicos, y al mismo tiempo se desplegó una gran actividad para la creación de parques y jardines botánicos.

Calderón

Desde entonces la historia del Museo ha estado unida a la de la Cátedra de la que dependía. Cuando Machado dejó vacante la Cátedra al trasladarse a la Universidad Central, la ocupó por oposición en 1884 Salvador Calderón y Arana, geólogo que también trabajó en Botánica y Zoología. Calderón completó las colecciones con nuevos hallazgos de la provincia de Sevilla e inició la formación de una colección regional de rocas, fósiles y minerales con indicaciones precisas de las procedencias y yacimientos. En esta labor contó con la colaboración de Macpherson. Además creó un laboratorio de ensayos mineralógicos y preparaciones microscópicas. Organizó una sección en Sevilla de la Real Sociedad de Historia Natural y celebraba reuniones mensuales con la presentación de comunicaciones. Así, en el Museo se crea una gran actividad científica que continuará hasta después de su ida a Madrid (1895). En esta época se llegaron a registrar 700 ejemplares, y el Museo fue un ejemplo único en España, inclusive establece intercambios con el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid.

Salvador Calderón y Arana

Entre la etapa de Calderón y la de Francisco de las Barras de Aragón, que ocupó la Cátedra vacante de Historia Natural (Mineralogía, Botánica y Zoología) en 1913, pasaron por Sevilla Serafín Sanz Agud, entomólogo, y Félix Gila Hidalgo, que apenas realizaron una ampliación de los fondos del Museo. Durante el tiempo en que Barras de Aragón ocupó la Cátedra (hasta 1919), las colecciones estaban al cargo de Pedro de Castro Barea, que era esencialmente un mineralogista. Cuando en 1922 Castro ocupa la Cátedra, el Museo vive uno de sus mejores momentos, revitalizado con piezas importantes y con una colección de secciones pulidas de las menas de Riotinto. En 1918 escribió inclusive un artículo relativo a los minerales de Andalucía del Museo.


Facultad de Ciencias

Castro es expulsado de la Cátedra durante la guerra civil y rehabilitado en 1944, ocupando entonces la Cátedra de Botánica, ya que la de Historia Natural, denominada ahora de Geología, estaba ocupada por Eduardo Alastrué del Castillo (hasta 1952). A partir de esta fecha, pasan por Sevilla José Luís Amorós (1954-55), de nuevo Alastrué (1956-1969) y Modesto Montoto (1970-71). Para todos ellos el Museo no es objeto de interés especial. Lo más importante y penoso es el traslado del Museo con la Facultad de Ciencias desde la Calle Laraña a la Antigua Fábrica de Tabacos. Con el traslado se pierden muchas de las mejores piezas del Museo (según se desprende al cotejar los inventarios que se conservan). En especial las pérdidas afectan a las colecciones biológicas y a muchos minerales de gran valor. Estas pérdidas pudieron ser mayores si no intervienen Alastrué y M. Socorro Vicente, Profesora Adjunta entonces. Un variado grupo de animales disecados y una parte de las colecciones de malacología con un difícil trabajo de catalogación esperan aún ser puestos en valor, además de una colección de modelos anatómicos de Les fils d'Emile Deyrolle, París y algunas vitrinas.

Con la creación de la Sección de Biología en la Facultad de Ciencias, se desmantela el Museo y no se vuelve a instalar hasta 1976, durante la época de Ramón Coy Yll como Catedrático, ahora de Cristalografía y Mineralogía. Además se nombra Conservadora a Encarnación Carmona.

En el periodo 1982-1994, se reordenan las colecciones, se identifican piezas dudosas por técnicas modernas, se hace un nuevo inventario, se adquieren nuevos ejemplares (por donaciones y compras), y se publica la Guía del Museo (1993), bajo la dirección del Catedrático Emilio Galán Huertos. En 1994 se ubica el Museo en Naturaland, en el Pabellón de Aragón de la Exposición Universal de Sevilla. Este proyecto ambicioso de la Consejería de Educación y Ciencia fracasa y los fondos del Museo son nuevamente almacenados. Entre 1995 y 1998 el Museo (ahora en cajones) sufre un periplo por distintos centros, hasta que la Universidad decide recuperarlo y almacenarlo, ante la falta de espacio para su exposición. No obstante en estos años se ha editado el Inventario actualizado (2002) y se ha fotografiado y digitalizado la piezas más significativa, gracias a una ayuda de la Consejería de Medio Ambiente, para intentar hacer un Museo Virtual.


A pesar de las múltiples negociaciones con el Ayuntamiento de Sevilla, la Consejería de Medio Ambiente y la Consejería de Cultura, no se ha conseguido su reinstalación. Esto supone un fracaso de la Universidad de Sevilla y del que estas líneas escribe. Recientemente, en 2008, se ha constituido la Asociación “Antonio Machado Núñez - Amigos del Museo de Geología de la Universidad de Sevilla", cuyo primer objetivo es “promover la reapertura de la exposición y acceso al público de los contenidos del Museo de Geología de la Universidad de Sevilla por su importancia como patrimonio científico e histórico.

En la actualidad el Museo consta de aproximadamente 1700 minerales, 500 rocas, 1500 fósiles y 17 meteoritos, que incluyen colecciones sistemáticas, y otras colecciones de particular interés por su belleza, historia, etc. Posee además dos inventarios del Siglo XIX, y otro del XX.


Emilio Galán Huertos
Dpto. de Cristalografía, Mineralogía y Química Agrícola, Universidad de Sevilla

viernes, 26 de febrero de 2010

La república de la cultura. Tomás Navarro Tomás. Bibliotecas 2


El comienzo del conflicto civil que coincide con una apuesta por la extensión de la cultura obliga a tomar  medidas para la protección de sus soportes materiales. Tomás Navarro Tomás, queda al frente de la Biblioteca Nacional y de los organismos directores de las Bibliotecas. Será uno de los principales responsables en la protección de las bibliotecas y bienes culturales de las consecuenicias de la guerra. Ahora que tanto nos preocupa la recuperación del patrimonio histótico-educativo, no hay duda que una parte de el quedó preservada por la labor y el arrojo de estas y ortras personas anónimas. De ese hecho y de sus protagonistas habla este reportaje. Sin duda una pieza más para entender la complejidad del legado histórico contenido en la cultura.


Hay una nota radiofónica del ataque al edificio de la Biblioteca Nacional junto a las imágenes que testifican el alcance de la destrucción y las medidas de salvaguarda que atenuaron la devastación. El Museo del Prado, el Palacio de Liria y su biblioteca, el Palacio del Infantado de Guadalajara o la Ciudad Univestaria de Madrid son víctimas de la destrucción bélica. Valencia va a ser el destino de la mayor parte del patrimonio cultural del Estado. Esa fue una tarea nueva en tiempos de guerra para mantener un patrimonio que ha perdurado hasta hoy. En enero 1939 Tomás Navarro Tomás abandonaba España al igual que otros intelectuales, entre ellos su amigo Antonio Machado, hacia Francia. Se exilió con su familia en Estados Unidos, ocupando la cátedra de Filología hispánica en la Universidad Columbia (Nueva York) hasta su jubilación. El CSIC le ha dedicado uno de los proyectos más innovadores en el ámbito de la disfusión del conocimiento.

Biblioteca Tomás Navarro Tomás de Humanidades y Ciencias Sociales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas


NB. La nueva biblioteca de Humanidades y Ciencias Sociales del CSIC se ha concebido como una biblioteca de investigación, con una gestión única cuya finalidad principal es el apoyo a la investigación científica realizada por el CSI. Además, está abierta a la sociedad, y a las necesidades de investigación de instituciones afines. La colección se organiza en base al principio de "libre acceso", exceptuando aquellas partes de la colección que requieren un tratamiento especial. Esta es el resultado de la fusión de las 8 actuales bibliotecas del área de Humanidades y Ciencias Sociales en Madrid: Biblioteca Central del CSIC, Biblioteca General de Humanidades, Biblioteca de Filología, Biblioteca de Historia, Biblioteca Economía y Geografía, Biblioteca de Filosofía, Biblioteca de Políticas Comparadas, Biblioteca del ISOC. (Fuente CSIC)

JL. Rubio Mayoral /10
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Fuentes:
Francisco Fuster Ruiz: In Memomoriam. Tomás Navarro Tomás.
Francisco Fuster Ruiz(1999: Tomás Navarro Tomas. En: Castellanos sin mancha: exiliados castellano-manchegos tras la Guerra Civil / coord. por Juan Antonio Díaz, pags. 77-86.
Tomás Navarro Tomás: ciudadano TNT / edición de Ramón Salaberría. Toledo, Consejería de Cultura de Castilla-La Mancha, 2007.