Imaginen un profesor que le hubiera dado clase a Suárez, Felipe, Aznar y Zapatero. O que hubiera tenido entre sus alumnos a Fraga, Touriño y Feijóo. Que enseñara en diferentes cursos a Pujol, Maragall y Montilla. O a Garaicoechea, Ardanza, Ibarretxe y Patxi López. Lo que es pura ficción en los Gobiernos de España, Galicia, Cataluña y País Vasco, escenarios de estos ejemplos imaginarios, se dio en Andalucía. Desde que Plácido Fernández Viagas le cedió los trastos de la autonomía a Rafael Escuredo y éste los legitimó en las autonómicas de 1982, los cuatro presidentes que ha tenido la Junta de Andalucía fueron alumnos en la Universidad de Sevilla de Miguel Rodríguez Piñero, catedrático de Derecho del Trabajo. Rafael Escuredo, José Rodríguez de la Borbolla y Manuel Chaves fueron alumnos directos de sus clases. José Antonio Griñán se incorporó a su cátedra como profesor ayudante.
Por Francico Correal (2009)