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martes, 23 de marzo de 2010

Apolo es "el Dios de los Helados"


Sostener que Apolo es el "dios de los helados", creer que el calvinismo es un movimiento de hombres calvos o asegurar que Lutero se enfrentó al Papa por no dejarse fotografiar son algunos de los disparates que han encontrado algunos profesores españoles en los exámenes y trabajos de sus alumnos. El periodista y escritor Carlos García Costoya ha recogido una buena muestra de los disparates que se dicen y se escriben por toda España en su libro ´Anécdotas de profesores´, publicado por la editorial catalana Styria, que ya otro difundió un título similar del mismo autor sobre los farmacéuticos.

Los nervios, las prisas y, sobre todo, la falta de comprensión de los textos que se leen provocan estos disparates en los alumnos, que además, están cada vez más influenciados por el lenguaje de los móviles y por el consumismo imperante.  El autor recuerda en su libro que la UE cifra en más de un 25% la proporción de alumnos españoles de 15 años con un insuficiente nivel de comprensión lectora, ocho puntos por encima del nivel normal.




Una de las anécdotas que recoge la obra de Carlos García Costoya y que ilustra el problema de la falta de comprensión de los textos se refiere a un examen de Historia en el que se pidió a los alumnos que comentasen los motivos que llevaron a Lutero a enfrentarse al Papa de Roma. Uno de ellos escribió que "el principal motivo de Lutero para enfrentarse al Papa de Roma fue que no se quiso hacer una fotografía con sus tesis". El alumno quedó contrariado al verse suspendido y acudió al despacho del profesor a reprocharle el suspenso y a defender su teoría, mostrándole que el libro de texto decía exactamente: "Lutero no se quiso retractar de sus tesis contra la Iglesia Católica".

Al autor le parecen también sorprendente que algunos alumnos pudieran definir a Atlas como "el dios que iba guiando a los otros dioses por el mundo porque en aquella época no se habían inventado los mapas o a la diosa Cibeles como "la plaza de Madrid donde el Real Madrid celebra cuando gana la Liga y la Champions". Asimismo, provoca la sonrisa que, ante la pregunta de "qué hechos sucedieron el 2 de mayo", un estudiante replicara: "¿Podría aclarar al menos el año?"; que otro definiera el calvinismo como "el movimiento que surge de un señor calvo"; o que un tercero asegurara que las partes de la célula son "ce-lu-la".

Antología

La antología de disparates de estudiantes en trabajos y exámenes, tanto en escuelas públicas como privadas, se centran en especial en las asignaturas de Latín, Religión, Historia del Arte y del Mundo y Literatura. Según Carlos García Costoya, la mayoría de los maestros coinciden en que, salvo alguna excepción, "las barbaridades" que escriben los alumnos se deben a las prisas, a los nervios y a no releer su respuesta, aunque también a que muchos no comprenden lo que leen y, así, al memorizar un texto del examen imaginan lo que no es. Para la redacción del libro, el autor se ha basado en testimonios directos y experiencias de profesionales de toda España.


M. JESÚS EZQUERRO / EFE. BARCELONA 
(LA OPINION Málaga /seina)


martes, 26 de enero de 2010

El Consejo de Gobierno de la Universidad de Sevilla anula el Artículo 20

La Universidad de Sevilla (US) anunció ayer que va a modificar la redacción de la normativa que regula la evaluación y que permitía finalizar el examen a los alumnos sorprendidos copiando. El consejo de gobierno de la institución, en el que están representados profesores, alumnos y personal administrativo, aprobó la suspensión temporal del artículo 20 para evitar "interpretaciones incorrectas". La universidad volverá a redactar este punto para que no se pueda deducir que "aprueban los alumnos que copian", advirtió el rector Joaquín Luque.

El revuelo creado en la última semana ha sido considerable. El rector aún no se lo explica: "Me cuesta mucho trabajo entender, por más vueltas que le doy, que se hagan interpretaciones erróneas". Pero la presión institucional ha podido más. La Universidad ha decidido revisar el texto para garantizar su imagen académica. Y es que que creen que puede afectar a su aspiración de ser un Campus de Excelencia Internacional. Un título que, aparte de prestigio, implica una subvención millonaria que no consiguió el año pasado en su primera convocatoria.

La institución aprobó la normativa que revisa los expedientes académicos en septiembre pasado. En España, era la primera vez que una universidad regulaba qué hacer en caso de sorprender a un estudiante copiando, pero la novedad no captó la atención pública. Los exámenes de diciembre se desarrollaron con normalidad y el controvertido artículo 20 se aplicó sin incidencias. El alumno podía terminar el examen, pero su aprobado dependía del profesor. "Una forma de reforzar la autoridad del docente", señalan desde la Universidad. Todo ha funcionado correctamente hasta que hace una semana saltó la polémica de que la normativa daba derecho a copiar a los alumnos. En cuestión de dos días, el consejero de Innovación y responsable de Universidades de la Junta, Martín Soler, y el presidente José Antonio Griñán criticaron el texto. "Favorece a los que hace trampas", dijeron para sorpresa del rector.
Tras estas reacciones, Luque leyó ayer un discurso consensuado entre los más de 50 miembros del consejo con los que se reunió de forma extraordinaria. Un folio con siete puntos que leyó sin saltarse una palabra. Todo por un artículo. Estaba tenso, pero se mostró convencido de que el documento no da lugar a error, aunque se revisará su redacción "sin prisa, pero sin pausa". En la reunión del consejo, Luque propuso modificar otro artículo: el que defiende que no es obligatorio asistir a clase para aprobar. El Consejo de Estudiantes de la Universidad de Sevilla (Cadus), a favor de la revisión del artículo 20, está en contra en este caso.

Sin unanimidad

Y es que si bien el rector habló ayer de unanimidad en los temas discutidos en el consejo, el presidente del Cadus, Rafael Roldán, le desdijo. "Se votó por consenso para dar una respuesta unánime a la sociedad, pero hay diferencias entre varios miembros". En lo que sí están de acuerdo es en que "el artículo 20 se puede redactar mejor, pero se ha interpretado mal por sensacionalismo", apuntó Roldán.
El rector incidió ayer en el "compromiso" de la Universidad con la recompensa al mérito y el esfuerzo, la reprobación de conductas fraudulentas y la "alta" valoración de la figura del profesor. "El alumno que copia demuestra que no sabe y no puede aprobar, ni antes ni después de la normativa", insistió.
El documento es pionero en España, pero no han surgido predecesores. Lo que sí tiene son referentes en el extranjero. "La Universidad de Sköpde, en Suecia, también permite a los alumnos terminar los exámenes", informó ayer el portavoz del Consejo de Estudiantes.

Polémico reglamento

- Artículo 20 de la nueva normativa. "Los estudiantes (...) podrán completar el examen en su totalidad salvo en el caso de conductas que interfieran con el normal desarrollo del examen por parte de los demás, en cuyo caso se procederá a la expulsión (...) Los profesores encargados de la vigilancia podrán retener, sin destruirlo, cualquier objeto material involucrado en una incidencia dejando al estudiante afectado constancia documental, y deberán trasladarlo a la Comisión de Docencia".
- Anuncio de revisión del documento. "El Consejo de Gobierno, el 29 de septiembre del pasado año, aprobó unánimemente la normativa reguladora (...) Se han sucedido interpretaciones del artículo 20 que llevarían a un inexistente derecho a copiar mediante el amparo de conductas indignas o la pérdida de autoridad del profesor. La Universidad reafirma su compromiso con la recompensa al mérito y el esfuerzo, la reprobación de conductas fraudulentas, y la alta valoración de la figura del profesor (...) que nos conviene proteger. Se ha procedido a dejar sin efectos el mencionado artículo para proceder a una revisión que evite interpretaciones incorrectas".

Fuente: ELSA CABRIA - Sevilla - 26/01/2010 El País

jueves, 21 de enero de 2010

Excelencia y algo de cordura, también en materia de exámenes

Esa parte de la  normativa de la Universidad de Sevilla en materia de exámenes ha provocado una reunión urgente de la Junta de Gobierno para tratar de manera monográfica este asunto.

La noticia de El País así lo indica:

"El nuevo reglamento de la Universidad de Sevilla que evalúa los exámenes se convertirá, el próximo lunes, en el único punto del orden del día de un consejo de gobierno extraordinario. La normativa, que regula la calificación del alumnado, ha levantado tanta polémica porque se recoge la posibilidad de que el alumno que sea sorprendido copiando pueda terminar de hacer el examen, al margen de que posteriormente sea o no suspendido, como ocurría hasta ahora. En el consejo se decidirá qué hacer después de una semana de aclaraciones sobre el sentido del reglamento.

Hasta el presidente andaluz, José Antonio Griñán, se ha pronunciado sobre la normativa. De hecho, aseguró ayer que "ningún alumno puede pretender que haciendo trampas pueda obtener ni un solo título". Otra cosa, añadió, es que se discuta cómo se va a sancionar al alumno que copia, pero "el mensaje" no le ha "gustado" y su primera reacción fue de "sorpresa". Griñán apostó por "el estudio, el trabajo, el mérito, la capacidad y el compromiso".

El presidente autonómico admitió haber recibido llamadas de otras comunidades con respecto a este tema y confió en que el mensaje con la idea que pretende poner en práctica la universidad sevillana sea "algo diferente" y se pueda difundir de otro modo: "Es un mensaje complejo y hay que explicarlo muy bien".

Arenas

El responsable del PP andaluz, Javier Arenas, también opinó sobre este asunto ayer. La aprobación del reglamento para las evaluaciones se enmarca dentro de la autonomía universitaria. Sin embargo, Arenas encontró la forma de culpar también al Gobierno regional. El presidente de los populares andaluces pidió a Griñán que ponga "orden y concierto durante el tiempo que le queda como presidente", al considerar que "está a la deriva". Como ejemplo, Arenas sostuvo que "el derecho a copiar" que reconoce la Universidad de Sevilla "es igualito que cuando le reconocieron a los presuntos asesinos de Marta del Castillo el derecho a mentir".

Que la Universidad de Sevilla haya admitido el "derecho a copiar" es falso. En el nuevo reglamento aprobado en septiembre de 2009 se reconoce el derecho del alumno que sea sorprendido copiando a terminar el examen, lo que no significa que vaya a aprobar. El profesor puede suspenderle igual que hasta ahora. Y, si hay discrepancias, una comisión de alumnos y profesores decidirá.

El Pais Sevilla - 21/01/2010