Si la cuestión sobre el sentido y contenido de Educación para la Ciudadanía dispersó las dudas en materia de política y enseñanza, ahora, las Escuelas Católicas afirman que la reforma educativa para la Enseñanza Secundaria, puede llevar "al cierre de un millar de centros concertados". Que el cambio en su distribución [(4+2) a (3+3)] al mover la linde del Bachillerato para reducir un curso de actual tramo obligatoria de la enseñanza secundaria (1º a 4º de ESO) puede generar "un gravísimo problema estructural". Las dudas se plantean sobre su sentido práctico y sobre la base jurídica, en los centros concertados de ESO con Bachillerato sin concierto