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sábado, 18 de junio de 2016

Robert Capa – Málaga

En esta parte de la exposición incluimos los cuadernos originales con las imágenes captadas por Robert Capa conservados en los Archivos Nacionales de Francia. 

Durante el tiempo de investigación, recordábamos el momento en que aparecieron los negativos originales. Willis E. Harstborn, director del Internarional Center of Photography (ICP) nos cuenta: 

"Abrimos las cajas con enorme  expectación y encontramos un tesoro compuesto por fotografías de Capa, Gerda Taro y Chim, tres de los más importantes fotógrafos presentes durante la Guerra Civil española (1936-1939)."
Las fotografías realizadas durante la Guerra Civil española, entre las que es encontraban algunas de las más importantes de sus Las imágenes que recogen Robert Capa y Gerda Taro son las de los refugiados que huyeron de Malaga a través de la denominada "Carretera de la Muerte". La que unía la capital de la provincia a través de la costa con las de Granada y Almería.

Almería, España. Febrero de 1937. Refugiados de Málaga. Richard Whelan. Robert Capa. Obra fotográfica. Phaidon Press, 2005).


"Entre el 6 y el 8 de febrero de 1937, se produjo en Málaga la "Desbandá", entre 100.000 y 150.000 personas salieron con lo puesto, a pie en su mayoría, y en burro o vehículo los más afortunados, dirección Almería" ("La masacre de la carretera Málaga - Almería (febrero 1937)" www.memoriahistoricamalaga.org

Palacio de la Aduana. 18 de julio de 1936
El Semanario Regards se hizo eco de la situación a través de la cámara de los fotógrafos Taro y Capa.

Regards, 18 de marzo de 1937
"El éxodo de los habitantes de Málaga y de la región, tras la toma de la ciudad por los fascistas, constituye uno de los episodios más atroces de la guerra española. Ninguna relación tan precisa ni tn verídica como la presente de esta atroz tragedia que esta que nuestra colaboradora Simone Téry ha retransmitido desde España y que publicamos aquí junto a las emocionantes fotos de Capa y Taro" (Regards, 18 de marzo de 1937. traducción del francés)

Refugiados en la Catedral de Málaga. 1937.



miércoles, 15 de junio de 2016

Exposición II

Las fotografías en las que aparecen niños dan cuenta de una parte de la vida cotidiana de la infancia. En esta muestra se recogen las que forman la imagen de España entre 1936 y 1940. En su mayoría fueron tomadas por los mejores reporteros de prensa y reflejan la dolorosa realidad de la pérdida, del hambre, del exilio y del adoctrinamiento.

Reúne los trabajo de grandes fotógrafos nacionales como Agustí Centelles, y de reporteros reconocidos como Robert Capa y David Seymour –Chim–  junto a Gerda Taro cuya obra se confunde con la atribuida al primero. También hay fotografías publicadas en los rotativos hispanos. En su mayor parte proceden de los Fondos del Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca, y de los que se conservan en los Archivos Nacionales de Francia, además de los depositados en distintas hemerotecas.

El material de la exposición ha sido empleado como apoyo de distintos proyectos de investigación y de algunos trabajos en curso. Pretende dar a conocer a la sociedad la parte documental desde la que el pasado permanece recogido en imágenes de la realidad que fue. La historia permanece en esa fracción de tiempo ajena a su transcurso. Esos instantes del pasado estampados en películas fotográficas, fueron recogidos en negativos que los reporteros gráficos empleaban como soporte de su trabajo. Tras positivarlos  y trasladarlos a papel fotográfico permitían revelar la realidad y ser empleados para dar testimonio y documentar de forma gráfica el testimonio de los hechos.  

Como parte de la exposición incluimos los cuadernos originales con las imágenes captadas por Robert Capa, Gerda Taro y David Seymour, conservados en los Archivos Nacionales de Francia. Muestran la forma en que empleaban las fotografías las redacciones de prensa. Para trasladar a la sociedad la realidad se hizo uso de  las primeras cámaras con una portabilidad capaz de hacer posible captar lo que antes sólo podía ser imaginado. La inmediatez de la realidad en cada una de sus situaciones y momentos hasta entonces imposibles de captar.

Durante el tiempo de investigación, recordábamos el momento en que aparecieron los negativos originales en la denominada "maleta mexicana". Willis E. Harstborn, director del International Center of Photography (ICP) nos contó:

"Abrimos las cajas con enorme expectación y encontramos un tesoro compuesto por fotografías de Capa, Gerda Taro y Chim, tres de los más importantes fotógrafos presentes durante la Guerra Civil española (1936-1939). De particular interés resultaron los nuevos negativos de Taro, cuya brillante carrera como periodista gráfica se inició en España, donde no obstante encontró la muerte en julio de 1937, durante la batalla de Brunete. Las cajas contenían asimismo espectaculares imágenes de Chim, cuyas notables fotografías españolas son poco conocidas, pese a que su obra posterior se difundiera ampliamente". (Hartshorn, 2010: 007)



viernes, 20 de mayo de 2016

20 Morgue

(30 de enero de 1938); niños muertos por los efectos de los bombardeos sobre la población civil. Archivo fotográfico del Arxiu Històric de la Ciutat, Barcelona.
Los cuerpos de los niños sin vida se alinean junto al inicio de una escalera. Es la consecuencia de los ataques aéreos contra la población civil. [En construcción]

Fotografías de Agustí Centelles – Crónica– Marzo, 1938.



27 Refugiados

Fernando Olemda en su obra: Gerda Taro, fotógrafa de guerra. (Editorial Debate) da cuenta del paso por Almería de Gerda Taro y Robert Capa:

"En Almería fotografían las consecuencias de la cruel ofensiva comandada por el general Queipo de Llano. Ven ancianos, mujeres y niños en estado de shock, desesperanzados e indefensos, durmiendo en las aceras, doloridos por el viaje. Las autoridades tratan de aliviar la situación dando salida a través de autobuses, trenes y barcos. Gerda fotografía armamento y tripulación del acorazado Jaime I, el más importante de la flota republicana, que había sufrido el primer ataque aéreo de la guerra. Deciden avanzar por la costa, en sentido contrario al éxodo, y llegan a Calahonda, donde se unen al Batallón Tchapaiev y al Batallón español Otumba. Se publican dos fotos de Gerda en Regards. En una aparece una familia con todos sus enseres cargados a lomos de un asno. En la otra, una mujer transporta un saco de avituallamiento a lomos de un caballo blanco. Su esbelta figura transmite a los lectores una sensación de fortaleza que no se corresponde con el sufrimiento de la población civil.
En ruta hacia Madrid, atraviesan el frente del Jarama y el cuartel general de operaciones de las Brigadas Internacionales en Morata de Tajuña."



Niños evacuados de Madrid

A finales de septiembre de 1936 la vanguardia del ejercito sublevado está en las proximidades de Madrid. El Ministerio de Instrucción Pública y las autoridades municipales, ante el peligro de los bombardeos, aconsejan evacuar a  los niños, con el consentimiento familiar o de sus responsables, a las zonas de España más seguras, en esos momentos la zona de Levante. Dentro del riesgo que suponen, los desplazamientos desde Madrid y otras zonas de España  de manera bastante organizada y con todas las garantías. Junto a los niños se trasladan equipos de educadores y personal asistencial.









33 Sanatorio

Fueron muchos los niños que resultaron heridos a lo largo de la contienda, por lo que tuvieron que ser atendidos y, en muchos casos, hospitalizados. La atención médica, clínica y asistencial a la infancia durante la guerra civil española se produjo en los dos bandos en conflicto. Las personas que trabajaron para paliar las consecuencias de la guerra, en la infancia, no sólo a nivel físico, sino también emocional y educativo, dependían de diferentes organizaciones e instituciones. 

Con independencia de su origen u orientación política, fue gracias a los cuidados que recibieron por parte de los médicos y enfermeras, por lo que muchos pudieron sobrevivir al conflicto. En ningún momento, ninguno de los dos bandos se olvidó de la necesidad de juego y ocio que necesitaban. Queda constancia de la serie de imágenes captadas por Centelles en uno de los Hospitales de Barcelona, donde se organizaban espectáculos y teatros, para que también pudiesen disfrutar y fuesen capaces de recuperar la alegría. Además parece necesaria una revisión de la situación generada en los hospitales, asilos y centros regentados por religiosos en la zona republicana, tras el estallido del conflicto, debido a la violencia anticlerical. 

Queda constancia de la atención prestada, entre otros, en el hospital de Labaca, en La Coruña, en el que se atendía a la infancia y que fue utilizado como Hospital de Guerra. En este hospital, como en tantos otros, se acogieron niños víctimas de las bombas y de otras muchas heridas. También en el Hospital de la Malvarrosa, en el que siempre se tuvo presente que era a niños a quienes se atendía y a las necesidades que, debido a su edad, presentaban. Aún queda mucho por investigar en este campo. Cuando la intolerancia política condujo al asesinato o al alejamiento de los religiosos que regentaban hospitales, asilos y otras instituciones caritativas,  surgieron iniciativas civiles impulsadas por distintas organizaciones sindicales y políticas que asumieron una parte de estas responsabilidades. Es un tema del que no se ha investigado mucho y sobre el que sería preciso estudiar sus consecuencias sociales.  [Rubio, JL. & Durán, A. (2016). Revolución, utopía y educación. La atención a la infancia durante la guerra civil española (1936-1939). (En prensa); (2014). ] 

Existen diferentes imágenes de niños heridos durante los combates. Entre ellas la fotografía de Robert Capa que corresponde a un rollo dedicado a captar las imágenes de los heridos y refugiados que abandonaron la ciudad de Teruel, y debieron realizarse a finales de febrero de 1937. Esta imagen fue publicada por Schweizer Illustrierte Zeitung, el 12 de enero de 1938 y por la revista Life el 24 de enero de ese mismo año.



A finales de diciembre de 1937 Robert Capa encuadra varias veces a una pareja de niños, uno de los cuales se encuentra herido en la mejilla, se hallan sentados contra una pared de piedra y mortero.


La maleta "mexicana"

En 1995 salieron a la luz las tres cajas que componían la conocida como "la maleta mexicana," en la Ciudad de México. El general retirado Francisco J. Aguilar González, que era diplomático, había custodiado los 4.500 negativos y otros documentos que Robert Capa, Gerda Taro y David Seymour compilaron en la guerra civil española. 

Tras el hallazgo de La Maleta, después de estar 70 años en paradero desconocido, en 2007 fue entregada al International Center of Photography de Nueva York (ICP). Antes, Benjamin Tarver la recogió de su primo mexicano y, al comprender su valor histórico, las entregó al ICP fundado por el hermano de Robert, Cornell Capa. 

Una vez en el ICP y tras su clasificación, la comisaria Cynthia Young organizó una exposición que tuvo lugar el pasado año en su centro de Nueva York. Después, a finales de 2011, la muestra estuvo expuesta en el Museo Nacional de Catalunya, en Barcelona. Allí, el Periódico de Catalunya promovió una búsqueda de supervivientes de las imágenes de los tres grandes fotógrafos, y en esa Comunidad Autónoma fueron identificando a algunos niños de la guerra.  

Los tres reporteros coincidían, además de en su profesión, en la conciencia antifascista -eran de origen judío-, que los llevó a arriesgar su vida en no pocas ocasiones. De hecho, Gerda Taro compañera de profesión y unida en lo sentimental con Robert Capa-, falleció horas después de ser arrollada por un tanque en la batalla de Brunete. El propio fotógrafo llegó a afirmar que “si una foto no es suficientemente buena es que no estabas suficientemente cerca”. Gerda llevó ese principio a la acción como el propio Capa, que murió en 1954 al pisar una mina en Indochina.

Capa, Chim y Taro coincidieron exiliados en París y vieron en la contienda española una oportunidad para involucrarse con sus cámaras, ilustrando las crónicas de las publicaciones de la época. En el caso de Chim, la revista Regards reflejó a través de sus fotografías cómo el clero y el régimen republicano convivían de forma pacífica  en Euskadi -algo que no sucedía con tanta alegría en el resto del Estado-.  Está por  confirmar aunque distintas fuentes coinciden en el hecho de que el Gobierno del lehendakari Aguirre vigiló hasta donde le fue posible que no hubiera violencia sobre colegios, iglesias y hospitales. Con todo, muchos religiosos vascos perdieron la vida y fueron objeto de distintas formas de maltrato por no haberse enfrentado a republicanos y a nacionalistas. Fuente

Buena parte de las fotos de contenidas en los negativos de la maleta no son inéditas, pues fueron distribuidas y empleadas por distintas agencias y publicaciones tal como aparecen en la exposición. En concreto las hojas de los cuadernos contienen buena  parte de las que fueron reveladas para ilustrar las publicaciones.  

Para saber más:

La noche temática: 4.500 negativos repartidos en tres cajas de cartón, encontradas en Ciudad de México en 2007, son lo que se conoce como La Maleta Mexicana. Los negativos habían desaparecido en medio del caos que reinaba en Europa a comienzos de la Segunda Guerra Mundial. Y contenía en su interior el trabajo de tres amigos que se conocieron en París entre 1936 y 1937, viajaran juntos a España y  gracias a su trabajo en la guerra civil española se convirtieron en los mejores fotoperiodista de guerra de su tiempo: Robert Capa, David “Chim” Seymour y Gerda Taro.